¿Qué pasaría si un país entra en quiebra?
Si algún país de la eurozona entra en suspensión de pagos, otros países se verían amenazados por un peligroso efecto domino. Sin embargo, las naciones que tienen comprada la deuda de Grecia, Portugal o Italia, no dejarán que sea fácil, son ellos quiénes han asumido el riesgo.
Supongamos que Grecia declara mañana que se ha quedado sin blanca, que el Gobierno ha analizado los cerca de 495.000 millones de dólares que debe a bancos, inversores institucionales y gobiernos extranjeros y, simplemente, ha visto que no puede pagar su deuda.
¿Quién perdería dinero? La respuesta es complicada.
Gran parte de la atención está ahora mismo en la deuda que poseen los bancos europeos y en el temor a que un impago por parte de Grecia pueda desencadenar un efecto contagio: los bancos que perdiesen dinero por ese impago recortarían su línea de crédito, causando una parálisis en el sistema financiero igual que ocurrió en 2008, tras el colapso de Lehman Brothers en EEUU.
Pero más allá de los bancos, hay todo tipo de fondos de pensiones y de inversores que tienen grandes cantidades de deuda griega. Éstos son mucho más difíciles de identificar, ya que a diferencia de los bancos, esos inversores no tienen que revelar las compras de deuda en informes anuales o en pruebas de estrés.
El otro misterio son los seguros de impago de deuda (CDS, por sus siglas en inglés), un derivado que compran los acreedores para asegurarse contra un impago del deudor. Y estos son los que meten de lleno a EEUU en la tensa madeja de la zona euro. Si bien EEUU tiene muy poca exposición a la deuda griega, sí posee en cambio muchos de esos CDS sobre la deuda griega. Los estadounidenses tienen pues buenos motivos para temer un impago del país mediterráneo.
Pero ¿quién posee la deuda griega?
Los bancos franceses y alemanas son los principales acreedores extranjeros, según las pruebas de estrés difundidas este mes por la UE y en los que los bancos han declarado, entre otras muchas cosas, la deuda soberana que poseen. Los bancos franceses tienen más de 50.000 millones de dólares y los alemanes 34.000 millones.
Eso deja mucho, obviamente, sin contabilizar. Los bancos griegos tienen unos 85.000 millones de dólares en deuda de su país, según datos ofrecidos por Goldman Sachs. El Banco Central Europeo tiene otros 71.000 millones de dólares en deuda griega, que comenzó a comprar hace más de un año (fundamentalmente a los bancos) a través de su Securities Market Program para aumentar la confianza de los inversores. Los bancos de EEUU no están muy expuestos directamente a la deuda griega, tan sólo en 7.300 millones de dólares, según la CNN.
Pero el gran peligro está en las cantidades desconocidas de deuda que está en manos de fondos de pensiones y aseguradoras. Los dueños están muy repartidos. De hecho, el estado alemán de Renania Septentrional-Westfalia tiene unos 311 millones de dólares en deuda griega en fondos de pensiones, según la revista Wirtschaftswoche.
“Si se va retrocediendo y se mira la deuda pública griega y se intenta ver quién posee qué, se verá un agujero de 198.000 millones de dólares en manos de administradores de activos, fondos de pensiones y demás, pero hay muy poca información sobre los detalles de esas partidas”, declaró recientemente al New York Times el economista Gilles Moec, del Deutsche Bank en Londres. “Es un trozo del pastel mucho más grande que el que de hecho tienen los bancos, pero no sabemos quién tiene cuánto, o en qué país”.
Portugal podría ser el siguiente en incurrir en un impago de su deuda si cae Grecia.
¿Y quién tiene la deuda portuguesa?
Según muestran las pruebas de estrés, un impago perjudicaría prácticamente a los mismos bancos europeos que en el caso de Grecia.
¿Y qué pasa con Italia?
Italia es la madre de todas las deudas en esta crisis. Es la tercera economía de Europa, y debe 2,2 billones de dólares, el 120 por ciento de su PIB, lo que la convierte en una de las naciones más endeudadas del planeta. Lo peor es que su deuda vence pronto (medio billón de dólares en los próximos tres años). Casi la mitad de esa deuda está en manos italianas, pero aún así hay una enorme cantidad repartida entre bancos extranjeros.
Los bancos franceses están expuestos a la deuda italiana en 393.000 millones de dólares. Los bancos alemanes tienen 162.000 millones. Según las pruebas de estrés, este es el reparto:
Los bancos británicos, que no tienen mucha deuda griega o portuguesa, se verían fuertemente afectados ante un hipotético impago italiano, ya que tienen 77.000 millones de dólares invertidos en su deuda, según The Financial Times.
¿Y los seguros de impago de deuda?
Tal y como explica Stefan Homburg, director del Instituto de Finanzas Públicas de la Universidad Leibniz de Hannover, “la respuesta sencilla es que no hay manera fácil de saber cuán expuestos están los bancos, porque para descubrir su exposición hay que conocer la dimensión de sus respectivos CDS”.
Los seguros de impago de deuda, que los bancos compran para compensar sus riesgos, son una zona turbia que ni bancos ni aseguradoras tienen que declarar al detalle. No obstante, está claro que dejan a las instituciones de EEUU en una posición vulnerable.
“El problema inmediato es que junto con mucha de la deuda... se han comprado seguros para esa deuda, y muchos de ellos son de compañías estadounidenses. Si la deuda no se paga... supondría un golpe para la industria aseguradora de EEUU, por lo que habría un efecto en cadena”, asegura Bruce Stokes, del German Marshall Fund.
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