miércoles, 20 de julio de 2011
Publicado por Laneres @ 11:17  | Economía
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Escenarios económicos como el actual son los encargados de abrirle la puerta a los ‘gatos encerrados’ de lo que en su día dieron por llamar ‘super chollos’. Esta vez, los felinos que se están escapando son los de las fantásticas hipotecas multidivisas, que servían a sus titulares para pagar menos mes a mes.

Y es que nadie da ‘duros a pesetas’, que se decía cuándo España tenía su propia moneda. Mientras el euro está fuerte y en el Viejo Continente todo va bien, este tipo de hipotecas basadas en una divisa diferente a la propia resultan de lo más rentables. Pero cuando las cosas en el mercado se ponen del revés, el titular de las mismas puede ver cómo su deuda con el banco se dispara por encima de lo que recibió. Ha pasado con el yen y está pasando con el franco.

Resulta muy peligroso endeudarse en una moneda extranjera y más si es en una divisa que por su estabilidad sirve como refugio en tiempos de turbulencias financieras o de crisis económicas. La volatilidad de los mercados arroja a los inversores hacia valores de bajo riesgo, como es el caso, precisamente, del franco suizo.

De hecho, esta divisa se ha venido beneficiando de los momentos críticos que vienen viviendo las economías de los llamados países desarrollados desde que estalló la primera crisis, la financiera provocada por las hipotecas subprime de EEUU, en 2007. Desde entonces, los mercados han ido empalmando una con otran hasta encontrarnos ahora en el momento más álgido de la crisis de deuda soberana que asola a Europa.

Así, desde 2007 el franco suizo se ha revalorizado alrededor de un 30%, hasta situarse actualmente en sus mínimos históricos frente al euro en los 1,15 francos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el que pidió hace cuatro años un préstamo de 300.000 euros debe hoy al banco unos 390.000 euros…

Y si bien es verdad que mientras el hipotecado continúe en francos ese aumento es ‘virtual’ en tanto que se supone que las aguas volverán a su cauce tarde o temprano, el riesgo se encuentra en la letra pequeña de este tipo de contratos, por los que los bancos emisores ponen un determinado tope de subida, un stop loss, que, una vez superado, obliga al cliente a cambiarse a euros.

Se trata, por tanto, de productos muy complejos que sólo tendrían que contratarse por parte de profesionales, pero en pleno boom inmobiliario, este tipo de hipotecas se extendieron como la espuma.

“Una hipoteca multidivisa no es recomendable porque realmente se está jugando en el mercado de divisas con tu casa”, aseguran fuertes del mercado a Cotizalia.com. “Son productos para inversores muy especializados, pero que en la época de vacas gordas, mucha gente de la calle contrataba de la misma manera que compraban acciones y, como ganaban, decían ser expertos inversores”, explican desde el sector. “Lo malo ha sido cuando el mercado ha dejado la tendencia alcista”.

Fuente. http://www.cotizalia.com/vivienda/2011/destrozo-hecho-franco-suizo-hipotecados-multidivisa-20110718-71351.html

En el mismo sentido: ¿quien me mandaría hipotecarme en yenes?


Tags: Hipotecas, Divisas, Cotizalia

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